Y se dio cuenta de que la vida no era eso. La vida es caer y levantarse... y volverse a caer y volver a levantarse. La vida es alegrarte los viernes y joderte los lunes, y abrazarte a quien te abrace... y a quien no te abrace pues no te abrazas y punto... y no pasa nada.
- Es que estás cosas.. estas cosas emocionales no son para ti, Barney. Creía que podía solucionarte el problema.
- Pero es que quizás no quiero que me solucione el problema. Quizás quiero el problema. He estado queriendo el problema desde hace mucho tiempo Y contigo el problema no parece tan... problemático.....en fin, no lo sé, pensé que te sentías igual.
- Es posible que sí me siente igual. Es decir.... yo nunca he sido buena enfrentándome a mis sentimientos. En fin, es obvio que hay algo entre nosotros. Tal vez mi cabeza quiere olvidarlo pero ya sabes, el corazón y eso.
- ¡Hey! Estás volviendo a intentar separarme de ti, pequeña lianta.¿Por qué tienes miedo de darle a esto una oportunidad?
- Porque tengo miedo de cuánto te quiero...
Todas las batallas en la vida sirven para enseñarnos algo, inclusive aquellas que perdemos. Cuando crezcas descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero, no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan.
- Estoy perdida. ¿Eso tiene arreglo?
- No. Sí. Ya se arreglará.
- ¿De veras? Fíjate en ti.
- Gracias. Cuánto más sabes quien eres y lo que quieres, menos te afectan las cosas.
- Ya. Es que aún no sé lo que quiero ser… ¿Sabes? Quise ser escritora pero odio lo que escribo y… intenté hacer fotos pero eran muy mediocres. Todas las chicas pasan por una fase de fotógrafas… y por querer un boli, ¿sabes? Y haces fotos tontas de tus pies…
- Ya lo averiguarás. No te preocupes por eso, sigue escribiendo.
- Pero es que soy mala.
- Eso es lo bueno.
¿Cómo se lo podía explicar para que lo entendiera? Yo era una cáscara vacía. Había estado completamente hueca, como una casa desocupada y declarada en ruinas, durante meses. Ahora había mejorado un poco. El salón estaba en mejor estado, pero eso era todo, sólo una pequeña habitación. Él se merecía algo mejor que eso, mejor que una casa con una sola habitación, en ruinas y a precio de saldo.
Cuando el primer niño rió por primera vez, su risa se rompió en mil pedazos que saltaron por los aires en todas direcciones, y así fue como aparecieron las hadas. Por eso debería haber un hada para cada niño y cada niña. Aunque hoy en día los niños saben tantas cosas que dejan de creer muy pronto en las hadas, y cada vez que un niño dice "yo no creo en las hadas", en alguna parte cae muerta un hada.
- Me gusta que haga frío, ¿y a ti?
-El frío, no, ¿por qué?
-En invierno tiene que hacer frío para que luego nos guste la primavera verde y preciosa. Cuando hace frío la mayoría de las cosas van más deprisa o llegan antes, me refiero a las casualidades. Me encanta que haga frío.
-Yo prefiero el verano que hace calor.
-Es necesario que la vida tenga sus ciclos. Todo nace y todo muere.
-Todo, no.
-¿Tú conoces algo que dure siempre?……Así es la vida, implacable, alegre y triste. Todo caduca con el tiempo. El amor también… La gasolina del coche por ejemplo, si olvidas que se va a acabar te dejará tirado en medio del camino.
-Pues yo te voy a querer siempre. Y si se acaba la gasolina, me muero.
Era precioso recibir postales suyas. Aunque fueran de lugares del planeta de cuya existencia ni siquiera era consciente. Ya sabes, siempre esperas que te envíen una postal desde Berlín, París, Nueva York, Londres, etcétera.
No había una sola postal en la que no escribiera una curiosidad o una historia de la ciudad o pueblo que visitaba, y eran, por supuesto, todas inventadas. A veces dentro de un país o un continente conocido se inventaba el nombre de un pueblo. Su punto fuerte eran los nombres; yo sería incapaz de inventarme una palabra como Makziesipazrden, ni siquiera estoy segura de cómo se pronuncia eso.
Me escribía desde el sur de América diciendo que estaba jugando al billar con un hombre que apostaba estrellas. Me contaba que esa misma noche había dormido en un hotel de lujo en la India donde las luces de la su habitación se apagaban al bostezar y que la noche anterior se había alojado en otro ‘‘hotel’’ donde los niños pobres se colaban por las ventanas a comerse los sueños de los pocos precavidos de tanta hambre que tenían. Me juraba que se había tomado un café en algún lugar del este de África con un violinista sordo que sonreía cada vez que le contaba algún chiste.
A mí me daba igual saber que todos los sellos eran de León y que fuera perfectamente consciente de que todo aquello lo escribía en su salón con un cigarro naufrago en sus labios y un bolígrafo temblando entre sus dedos.
Creo que si no hubiera sabido que en su vida había salido de España no habría sonreído ni la mitad de las veces de las que lo hice.
Te has equivocado de hombre. Te has equivocado. Es una elección muy, muy mala. ¿En qué estabas pensando? ¿Ese tipo? ¿Estás de coña? ¿Es que no has aprendido nada en los últimos 8 años? Te vas a arrepentir, y lo sabes. Te vas a arrepentir y ahora ya no puedes hacer nada porque es demasiado tarde. Lo único que puedes hacer es subir ahí e iniciar una vida cutre y decepcionante que no será ni la mitad de feliz como la que hubieras tenido conmigo. Mira, no estoy aquí para recuperarte. Estoy aquí porque necesito saber que tú sabes que has cometido el mayor error de tu vida.
Un buen partido de baloncesto puede tenernos sentados hasta el final. Los juegos tratan la gloria, el dolor y todas las jugadas. Y después están los juegos más solitarios, los juegos que cada uno juega por sí mismo. Juegos sociales, juegos mentales, los utilizamos para pasar el tiempo, para hacer más interesante la vida, para distraernos de lo que está pasando realmente. Hay muchos de nosotros, a quienes les encanta jugar juegos, cualquier juego. Y luego están esos de nosotros a quienes les encanta jugar un poquito demasiado.
La vida no es un deporte para espectadores. Ganemos, perdamos o empatemos, el juego sigue en curso, quieras que sea así o no. Así que adelante!! Discute con los árbitros, cambia las reglas, engaña un poquito, tómate un descanso y cuida de tus heridas, pero juega. Juega. Juega duro, juega rápido, juega relajado y libre. Juega como si no hubiera un mañana. Vale... no es si ganas o pierdes, es cómo juegas el juego, ¿verdad?
Te quiero cuando tienes frío estando a 21º, te quiero cuando tardas una hora para pedir un bocadillo, adoro la arruga q se te forma aquí cuando me miras como si estuviera loco, te quiero cuando después de pasar el día contigo mi ropa huele a tu perfume y quiero que seas tú la última persona con la que hable antes de dormirme por las noches. Y eso no es porque esté solo ni tampoco porque sea nochevieja. He venido aquí esta noche porque cuando te das cuenta de que quieres pasar el resto de tu vida con alguien deseas que el resto de tu vida empiece lo antes posible.
No quise dar ninguna explicación -la interrumpió él-. Quería que me comprendieseis sin tener que explicar, una a una, mis razones. Especialmente tú.
Ella enmudeció.
Él dijo:
- Yo, en aquellos momentos, no podía pensar en cómo se sentía cada una de las personas que me rodeaban. No estaba en situación de hacerlo.- Al acordarse de aquella época, su voz tembló un poco. Le entraron ganas de llorar. Pero se rehízo. I prosiguió-: En muy poco tiempo, mi vida sufrió un cambio radical. Debía agarrarme a algo, fuera como fuese, para no precipitarme al vacío. Tenía mucho miedo, estaba aterrado. Y en un momento así, no puedes ir dando explicaciones a los demás. Sientes que te vas a resbalar de un momento a otro y a caer fuera del mundo. Por eso sólo quería que me comprendieras. Que me abrazaras con fuerza. Sin razones o explicaciones de por medio. Pero nadie…
- Tengo que decirte algo muy importante. Debí habértelo dicho ayer, pero me eché atrás.
- Dílo.
- Verás, es que lo siento. Pero sé que no sonará igual cuando lo diga que en mi cabeza...
- Uff...
- ¿Qué crees que voy a decirte?
- Que pasas de mí.
- Te quiero.
- ¿Nada más?
- ¡¿Te parece poco?!
-No..poco no me parece, me parece incompleto.
-¿¿¡¡incompleto??!!
-Sí... vamos que... me quieres...¿para qué? ¿para qué me quieres?
- eh?
-Sí, no sé.. me cansa.. La gente dice te quiero y se cree que está diciendo mucho, y en verdad no específica y eso luego lleva a confusiones y malos entendidos... ¿me sigues?
-sí, creo que empiezo a entender...
-pues eso... que no quiero equivocarme, no quiero pensar que me quieres para estar conmigo las tardes de domingo, para regalarme cds con canciones y abrirme tu cajón secreto del armario y que después de repente, resulte que solo buscabas un beso.
-tú...tú... tú me quieres... ¿verdad?
-Para un beso solo no.
- ¡Ya te he dicho que te quiero!
- Quiero que me lo digas cuando necesites decírmelo, no cuando yo necesite oírlo.
- ¿Cuál fue el peor momento de tu vida? –dice.
- ¿Eso a qué viene?
- ¡¿Cuál fue el peor momento de tu vida?!
- Joder. Cuando quisieron venderme la mierda esa de que el cielo no es azul.
- ¿Que el cielo no es azul? ¿Y te lo creíste? Menuda gilipollez.
- A ver, que era pequeña. A un niño le puedes vender hasta una bici que vaya a la galaxia más cercana en 0’5 segundos, porque no sabe ni qué es una galaxia. Me dijeron que el cielo no es azul, que sólo lo parece porque la luz se refleja en no sé qué y nos da esa sensación. O algo así, ¿vale? Y casi me lo creo.
- Casi.
- Casi.
- Bueno…
- ¿Y cuál fue el peor momento de tu vida? –interrumpo.
- Las norias.
- ¡Las norias no son un momento!
- Una vez, en la feria de mi pueblo, me subí a una noria. Era la más grande. Y yo no tengo vértigo ni nada así, pero sentí que el mundo se quedaba sin gravedad.
- ¿Sin gravedad?
- Sin gravedad. Esa sensación que está por todas partes cuando te enamoras.
- ¿Y ese es el peor momento de tu vida? ¿No tienes nada mejor que ofrecerme?
- Nada.
- ¡Venga ya! Escribes cuentos. Y los ilustras. Seguro que tienes algo mejor.
- Es que mi abuela murió en una noria.
- Capullo.
- ¡¿Qué?! –ríe.
- Te he dicho que quiero sinceridad.
- Me has dicho que cuento cuentos.
- Joder. Ahora eres David, ¿vale? David. David y punto.
- Vale.
- ¿Cuál fue el peor momento de tu vida?
- Cuando descubrí que las tortugas no siempre están fuera de su caparazón.
- ¿En serio?
- En serio.
- ¿Y qué tiene de malo?
- No tiene sentido. Son frágiles, su escondite es frágil. Cualquiera podría destrozarlas, por mucho que se escondan.
- Pero ellas están convencidas de que no es así. Ellas creen que dentro de su caparazón están protegidas. Y hay depredadores que también lo creen. O depredadores que no lo creen, pero que quedan dudando cuando las ven a ellas tan seguras. Y no se arriesgan. Por si acaso.
- Sigo pensando que la ignorancia nos hace vulnerables.
- Yo sigo pensando que, a veces, nos convierte en valientes.
- ¿Aún piensas en nosotros dos…juntos?
- Bueno, se me pasa por la mente de vez en cuando.
- ¿Y?
- Bueno, por mi cabeza pasan muchas cosas. Podría reproducir la película de nuestra vida en un segundo: ¡bum! Nos enamoramos, nos casamos, tenemos hijos, nuestros hijos se hacen mayores como nosotros, tumba doble en el cementerio y todo eso... ¡Oh! Me ha costado más soltarlo que imaginarlo.
- Sí, eso suele pasar… ¿Y crees que habría funcionado?
- Sí. Sí, pero las cosas no han acabado así. Estoy con Lenny, él es amigo tuyo y…ahí termina todo.
- Ya... ¿y cambiaría en algo si te dijera que nadie te va a querer nunca tanto como yo te quiero?
- Mira, te voy a explicar algo: hay una única manera de salir adelante fácilmente.
- ¿Y cuál es?
- Nadie la sabe, así que lo mejor es salir adelante como puedas y punto, y si es difícil te jodes.
En el instituto, en clase de literatura, tuvimos que leer Romeo y Julieta para subir la nota. La Señorita Snider nos hizo representar la obra. A Sam Scafarilo le tocó Romeo y a mí, cosas del destino, Julieta. Las demás estaban celosas, pero yo tenía otra opinión. Le dije a la Señorita Snider que Julieta era idiota; se enamora del único que no puede tener a su lado y después culpa al destino a su propia decisión. La Señorita Snider me dijo que cuando el destino se cruza en tu camino, a veces no tienes alternativa. A los 14 años ya tenia muy claro que el amor como la vida es fruto de las decisiones y el destino no tiene nada que ver. A todos les parece tan romántico Romeo y Julieta, el amor verdadero, que pena. Si fue tan tonta como para enamorarse del enemigo, tomar veneno e irse a dormir a una cripta, se merecía lo que le pasó.
Quizá Romeo y Julieta estuvieran destinados a unirse, aunque solo durante un tiempo. Luego pasó su momento, si lo hubieran sabido tal vez todo hubiera ido bien. Le dije a la Señorita Snider que cuando fuera mayor tomaría las riendas de mi destino, que no dejaría a ningún hombre arrástrame al abismo, y me respondió que si alguna vez sentía la pasión podía considerarme afortunada y que si la encontraba no nos separaríamos nunca. Yo sigo creyendo que el amor es una cuestión de decisiones. Hay que dejar a un lado el veneno y la daga y buscar tu propio final feliz, casi siempre. Pero a veces, a pesar de decidir lo mejor que puedes y de tus intenciones, el destino termina por ganar
Te he querido desde que te conocí, pero no me he permitido sentirlo realmente hasta hoy, siempre pensaba en el futuro, tomaba decisiones movido por el miedo, hoy gracias a ti, a lo que he aprendido de ti, cada decisión que he tomado es diferente y mi vida a cambiado por completo, he aprendido que si lo haces así, vives al máximo, no importa si te quedan 5 minutos o 50 años, Samantha de no ser por ti, de no ser por hoy, jamás sabria lo que es el amor, gracias por ser la persona que me ha enseñado a amar y a ser amado.
- No se que decir
- No tienes porqué decir nada, solo quería decírtelo
DESPUÉS DE TODO, LOS ORDENADORES SE ROMPEN, LA GENTE SE MUERE Y LAS RELACIONES SE TEMRINAN. LO MEJOR QUE PODEMOS HACER ES RESPIRAR Y REINICIAR.
Hoy pongo fin a mi espacio, con textos que me han acompañado durante algo menos de cuatro añazos, y otros que tienen sentido ahora(y también una canción, no os quejareis). Hacía tiempo que me rondaba la idea de cerrarlo, y hoy ya ha sido clarisimo. Gracias a los que alguna vez dejaron comentarios, a los que lo hacían muy de seguido y a los que dejaron de hacerlo. Gracias también a los que tan solo vieron el espacio, ya es algo. Es un momento de cambio en todo, y quiero que sea también a nivel "espacial" . Me sentido a gusto contando cosas e historias, aunque como dije muchas veces, era más por mi, por leerlo dentro de un tiempo y recordar cosas. Han sido cerca de cuatro años, y ha dado para mucho...para muchísimo. Quién sabe, quizá algún día acabe volviendo, o quizá lo cierre con llave y candado para siempre, nunca se sabe, oye.
Que os vaya bonito y que os vaya bien.